lunes, 5 de agosto de 2024

UMBRAL

La vida se conforma de incertidumbre, giros y cambios. 


Escuché una reflexión vital en la radio que me giró la actitud, me voló el pensamiento e impactó en mi subconsciente y en mi corazón. 


“Imagine que tu presente fuera una puerta:


¿Usted estaría entrando o estaría saliendo?


¡Piénselo!”


Que cada persona saque sus propias conclusiones y si quiere la comparta en los comentarios. 





A continuación, compartiré las mías:


El presente siempre está mirando hacia el futuro. 


Por lo tanto, la dirección siempre fluye hacia delante. 


La actitud más útil sería pensar que estamos entrando a lo que nos va deparando o trayendo la vida. Desde esa posición, vamos de frente a lo que está por llegar. Se ven las cosas desde otra perspectiva, porque encaramos situaciones de una manera novedosa, ligera y positiva.  

 

Sin embargo, como suele decir el refrán “Del dicho al hecho hay un trecho”...Todos tenemos un pasado del que estamos saliendo el cual nos forja continuamente el presente al que nos encaminamos. 


Sinceramente, lo único estable, inamovible y no cambiante que tenemos es el pasado, pero hasta los recuerdos son volátiles, ilusorios y engañosos.


Supongo que, además, también depende de muchas circunstancias y estados, que nos sintamos que estamos entrando o saliendo por la puerta. Supongo que depende de las tendencias de cada uno:


El aferrarse al pasado conocido o el enfrentarse al futuro incierto y cambiante.


Sin bien, debo reconocer que hasta hace poco, caminaba hacia el futuro mirando a mi pasado porque éste era una zona confortable y conocida. Iba entrando del revés y con una perspectiva algo nostálgica, mirando lo que dejaba atrás y no observando lo que estaba por llegar. 


A raíz de escuchar estas palabras en la radio estuve reflexionando y me di cuenta que no sabemos lo que nos depara el futuro, pero caminar al revés es muy cansado, triste y tienes que tener mucho cuidado de no tropezarte o caerte. Además de ir cargando con todas las personas que fuiste y las que no fuiste. 


¡Eso era un lastre muy pesado!


Antes de cerrar mi pasado hice un balance de él, me quedé con el aprendizaje y la experiencia positivas que me han ayudado a ser quien soy a día de hoy y me he perdonado por todas las personas que me hubiera gustado ser y que no he sido.

Desde este punto decidí partir dejando atrás lo que ya no tenia razón de ser, ni de estar.


El presente siempre es un regalo, un comienzo.

 

Mi comienzo es andar entrando encarada a lo que esté por llegar.


POR SI VUELVE AQUELLAS HORAS

Se reconocieron antes de verse del todo. Fue algo en la manera de detenerse, de mirar alrededor como si buscaran una salida conocida. Los añ...