lunes, 31 de marzo de 2025

LA SOMBRA

    Allí estaba a medio metro de distancia de él en un teatro, cuyas luces le apuntaban. Mis ojos corrieron a buscar su sombra: Era alargada y delgaducha, pero muy intensa. Me centré en ella, queriendo olvidar todo sonido y ruido exterior, e imaginé que allí solamente estábamos aquella sombra y yo.


    Su sombra era un espacio íntimo que nadie más en el público parecía notar. 


    Recorrí aquella silueta oscura, temiendo que al apartar la vista desapareciera el hechizo. La sombra temblaba levemente con el movimiento de su dueño, alargándose y encogiéndose como sí respirara. En ese instante, supe que jamás lo conocería realmente, pero su sombra…su sombra sí era más asequible. Pronto entendí que era cómo intentar atrapar el reflejo del agua con las manos. El mundo a mi alrededor se disolvió: las risas lejanas del público, el murmullo expectante, incluso la figura iluminada sobre el escenario. Solo quedaba aquella proyección alargada, danzando con la luz.

Y entonces, sin previo aviso, él dio un paso al frente. La sombra se rompió, se reconfiguró, perdió su forma perfecta. Sentí un vacío, como si algo irremplazable se hubiera desvanecido ante mis ojos.

POR SI VUELVE AQUELLAS HORAS

Se reconocieron antes de verse del todo. Fue algo en la manera de detenerse, de mirar alrededor como si buscaran una salida conocida. Los añ...